sábado, 1 de octubre de 2016

Los santos prohibidos. 3 (de 7). San Jorge, el del dragón.





Según la tradición Georgius de Capadocia era hijo de un romano, Geroncio,  y una hebrea, Policromía, que en secreto practicaba el cristianismo y que adoctrinó en la fe a su hijo. Georgius ingresó en el ejército romano e hizo carrera: Antes de cumplir treinta años era tribuno y comes, y posteriormente entró a formar parte de la guardia personal del emperador Diocleciano en Nicomedia. Cuando en el 303 el emperador promulga el edicto de persecución contra los cristianos Georgius se niega a acatar las órdenes, confesándose él mismo como seguidor de Cristo. Dicen que fue cocido con agua hirviendo y trinchado con una rueda dentada antes de ser decapitado el 23 de abril de ese mismo año  frente a las murallas de Nicomedia. Su cuerpo fue llevado a Lydda (hoy Lod, Israel) de donde era originaria su madre y donde fue enterrado en secreto.

Históricamente Jorge aparece en los textos en el siglo VI, como un mártir al que se rinde culto en la ciudad de Diospolis (el nombre que entonces tenía Lydda). Si van a la actual Lod aún encontrarán la iglesia de san Jorge, pero no se me hagan muchas ilusiones: la original fue destruida hacia el año 1010, y aunque fue reconstruida por los cruzados fue destruida de nuevo en 1191. El edificio actual data de 1872.

Jorge fue canonizado en el año 494 por el papa Gelasio I, y se mantuvo en los altares hasta 1969, en que el Vaticano declaró su culto apócrifo dando sopas con honda a todos los Jorges del mundo, que no son pocos. Fue santo patrón de la Corona de Aragón (por lo cual su culto es tan importante en Aragón, Catalunya, Baleares y Valencia), y aún lo es de Inglaterra, Alemania, Portugal, Lituania, Eslovenia, Serbia, Montenegro, Bulgaria, Grecia, Rusia  y Georgia (¿o de donde creen que le viene el nombre a este país?). Por lo que respecta a oficios, tampoco va muy a la zaga: Es patrono de los caballeros ( y por extensión, actualmente de la caballería, aunque hoy vayan en carros de combate en  lugar de caballos). También es patrono de agricultores (no se sorprendan, "Georgios" significa literalmente "hombre agricultor"),  prisioneros, herreros, gentes del circo, boy scouts, y seguro que me dejo alguno. Igualmente protege a los animales domésticos, es protector frente a las alimañas (en concreto, las serpientes), es invocado contra diferentes enfermedades (las enfermedades de la piel, el herpes, la peste, la lepra y la sífilis) y en los países eslavos contra el mal de ojo. Me aceptarán que para ser un santo que ya no es anda el pobre bastante ocupado...
Es bastante inconfundible: Se le representa con caballo blanco, vestido con armadura más o menos medieval, según el artista, matando el dragón de turno . Por la armadura y la actitud guerrera, se le podría confundir con el arcángel San Miguel, pero éste siempre es representado con alas, así que fíjense en el detalle. Y por lo del caballo blanco y la actitud guerrera algún despistado podría decir que es Santiago Matamoros, pero el aguerrido apóstol no luce armadura (ni falta que le hace) y lo que escabechina son paganos sarracenos, no un dragón escamado de esos.

¿Y lo del Dragón de donde viene? Las versiones más antiguas de esta leyenda datan del siglo IX, aunque en Europa se populariza a partir del siglo XIII, cuando el arzobispo de Génova Jacobo el de la Vorágine escribe su "Legenda Sanctorum", más conocido como "Legenda aurea". Siendo san Jorge patrón de su ciudad, se explayó con la épica historia de la batalla contra el dragón.

Dicen que en una ciudad pagana (muchos señalan como tal a Beirut, en el Líbano, donde oh sorpresa San Jorge es su patrón, otros dicen que era la ciudad de Silca, u otra ciudad innominada de Libia, pero bueno, tanto monta...) Pues eso, que en una ciudad pagana un dragón se instaló cerca del manantial que abastecía de agua a la ciudad. Se llegó a un acuerdo: Si los de la ciudad lo alimentaban dejaría que sacaran agua. Primero le entregaron ganado. Cuando este se acabó... Empezaron a entregarle personas, elegidas por macabro sorteo. Un día resultó elegida la hija del rey. Pero entonces llegó San Jorge, que se enfrentó al Dragón salvando a la princesa. La ciudad, admirada, renunció al paganismo y adoptó entusiasmada la nueva fe.
Los teólogos cristianos se apresuran a decir que es una parábola, claro. Que el dragón representa la tentación, el Diablo, el paganismo y la idolatría, el caballo blanco la Iglesia triunfante y San Jorge es el creyente. Olvidando muy oportunamente los paralelismos que tiene esta historia con otra más antigua, y muy conocida en la época de Georgius: el rescate de la princesa etíope Andrómeda por parte de Perseo. Y si escarbamos un poco más  nos encontramos al dios Frigio Sabazio, representado habitualmente a caballo pisoteando una serpiente gigante.

¿Y lo de regalar un libro el 23 de abril, la fecha del santo? Desde 1995 es una celebración internacional promovida por la UNESCO, pero no hace referencia alguna a san Jorge, sino a la (mal) supuesta fecha de defunción de William Shakespeare y Miguel de Cervantes (que murió el 22 y fue enterrado el 23; mientras que Shakespeare murió el 23 de abril del calendario juliano, que corresponde al 3 de mayo del calendario gregoriano. Por si les consuela en esta fecha sí fallecieron los también escritores Inca Garcilaso de la Vega, William Wordsworth y Josep Pla. En Catalunya se practica ya desde 1930, instaurándose la tradición de regalar una rosa además de un libro. Hay varias explicaciones sobre esa costumbre. Yo me quedo con una mezcla de dos: En la Edad Media era costumbre en Barcelona el regalar rosas a las mujeres el 23 de abril ya que se celebraba, precisamente, la feria de la rosa. Y una rosa, por otro lado, es lo que se regalaba al trovador que ganase "els Jocs Florals", un certamen de poesía que se celebraba en Barcelona entre los siglos XIV y XV, imitando la más antigua tradición occitana que a su vez imitaba otra romana, en honor a la diosa Flora (y de ahí el nombre)
. También ayuda, para esto de las rosas, que para los catalanes el día de los enamorados sea el 23 de abril y no el 14 de febrero...

Próxima entrega: San Cristóbal (el ganapán)

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